¡Fotografía para principiantes! Cogerle el punto al modo manual de la cámara es igual que hacerte al baile entre el embrague, acelerador y freno de un coche: hay 3 parámetros a tener en cuenta y hay que jugar con ellos para sacar el mayor partido posible. ¿Empezamos?

 

Apertura

La profundidad de campo es la nitidez tanto por delante o por detrás del punto de enfoque de la fotografía. El indicador protagonista de la profundidad de campo es el número f, que nos indica la apertura del diafragma. Cuanto mayor sea la apertura, menor profundidad de campo (el clásico fondo borroso). Cuanto menor sea, más nítidos estarán todos los elementos de nuestra imagen. Las lentes de nuestra cámara serán las que determinen cuánto se puede abrir el diafragma. Cuanta más apertura permita (número f más bajo) mayor luminosidad obtendremos y mayor será el precio de dicha lente, generalmente.

Como apunte (ya que sé que es una duda popular lo de conseguir un fondo desenfocado en nuestras imágenes) no es sólo la apertura del diafragma la que determina la profundidad de campo, también entran en juego la distancia focal (el zoom) que cuanto mayor sea, menor será la profundidad de campo y viceversa. También afectará la distancia a la que disparamos la foto. Cuanto más lejos esté de la cámara el objeto de nuestra imagen, mayor será la profundidad de campo, y cuanto más cerca esté, menor (cuanto más cerca esté, más posibilidades tendremos de un fondo desenfocado). Menor profundidad de campo = mayor desenfoque de fondo, para ubicarse.

 

Velocidad de obturación

Como el propio nombre indica, esto es lo rápido que se abre y se cierra el obturador para dejar entrar la luz que plasmará nuestra imagen. Se expresa en segundos y fracciones, y cuanto más rápido sea, más congelada estará la imagen (perfecto para fotografía en movimiento, pero al no dar tiempo a que entre mucha luz, la imagen quedará más oscura y tendremos que contrarrestar esto con otros parámetros) y cuanto más tiempo dejemos el obturador abierto, más luz entrará y al mismo tiempo, más riesgo corremos de tener desenfoque de movimiento. ¡Pero ojo! A veces querremos esto, por ejemplo para crear textos escritos en el aire con luz, solo lo conseguiremos con una velocidad de obturación lenta (menor de 1″) eso sí, os recomiendo usar trípode siempre que vayáis a usar una velocidad menor que 1/60.

 

ISO

Finalmente llegamos al ISO. Este término viene de la fotografía analógica, donde el ISO indicaba la sensibilidad a la luz de la película. En fotografía digital sin embargo, a efectos prácticos es lo mismo: a mayor ISO, más luminosidad. Modificaremos el ISO para contrarrestar las posible carencia o abundancia de luz en nuestra imagen ¿Cual es el problema? Que el ISO en digital depende de la potencia de tu cámara. A mayor ISO (más luz) más posibilidades de que tenga grano la imagen. Se suele recomendar que se mantenga el ISO lo más bajo posible por esto, pero realmente dependerá de la potencia de tu cámara. Una Canon 600D, a ISO 1.200 ya te dará grano, mientras que una Sony A7RII hasta pasados los 10.000 ni lo notas.

 

Hay que jugar con estos 3 parámetros para equilibrar la cantidad de luz apropiada, la velocidad de obturación que necesitemos y la profundidad de campo que queramos, pero como sé que puede ser un poco confuso para principiantes, os dejo esta hoja de trucos que hemos diseñado en Tanith Media que os podéis bajar para tenerla siempre a mano.

photography cheat sheet
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